jueves, 1 de septiembre de 2011

La Eucaristía




La Eucaristía es el mejor regalo, el regalo más grande que Jesús nos pudo dejar, La Eucaristía es un MILAGRO DE AMOR, es el regalo que Jesús nos dejo antes de morir en la Cruz, a Jesús no le basto
morir por nosotros y el murió de una manera súper fea, sino que además de morir se quedo en la Eucaristía, se quedo con nosotros.
Jesús instituyo La Eucaristía en la última cena con sus apóstoles, y eso es lo mismo que nosotros hacemos cuando vamos a misa, nosotros vamos a esa cena, recordamos lo que Jesús hizo hace mucho tiempo.
Y ustedes se han de preguntar pero cómo?
Bueno cada vez que vamos a misa en la parte en la que nos ponemos de rodillas, el sacerdote alza un pancito blanco redondito, bueno ahí está Jesús, nuestro Salvador, pero ustedes me han de decir como Jesús puede estar ahí, en ese pancito tan pequeñito? Bueno Jesús lo puede hacer todo todito, y así como El murió por nosotros así se quiso quedar en ese pancito tan pequeño, pero ustedes se han de preguntar pero si El es Dios?? Porque El siendo Dios se quedo en ese pancito tan pequeño? Porque nos ama, nos ama tanto tanto que siendo Dios se hace tan chiquito para llegar a nosotros, pueden creerlo cuanto amor tiene Dios por nosotros, cuanto nos ama?
Jesús nos ama tanto que se quedo en ese pancito y permite que nosotros lo recibamos en nuestro corazón cada vez que vamos a comulgar, ni los ángeles tienen esa enorme gracia de recibir a Jesús en cuerpo y alma en su corazón
Ustedes saben que nosotros fuimos llamados para ser Santos verdad? Jesús quiere que nosotros seamos santos para después irnos al cielo con Él y con Mamita María (pregunta quien quiere irse al cielo?)  Todos nos queremos ir al cielo con Jesús :)
Les voy a contar sobre una niña que es Beata, o sea todavía no es Santa pero pronto lo será, ella se llamada Imelda, era una niñita muy hermosa, ella rezaba el rosario todos los días así como lo hacemos en LAM, ella se hizo monjita a los 9 años, pueden creerlo, a ella le encantaba estar frente al Sagrario, el Sagrario es esa cajita en forma de casita que está en las Iglesias en esa casita esta Jesús ahí guardado, ya pues a Imelda le encantaba estar frente al sagrario, ella era devotísima de la Eucaristía, era súper devota que Ella no podía entender, como los hombres no podían morir al recibir a Jesús en ese pancito, ella deseaba tanto comulgar, lo anhelaba, ella no podía porque tenía  11 años y en ese tiempo los niños no podían comulgar, un día estaba en la misa con las demás monjitas, cuando la misa termino ella se quedo arrodillada triste porque ella no podía comulgar, entonces en ese momento las velas que hay en el altar se comenzaron a prender y se holló un coro y se podía oler un aroma como a rosas, en ese momento todas las demás monjitas regresaron a sus asientos asombradas, y en ese momento una hostia, ese pancito donde Jesús esta, apareció flotando hacia Imelda, entonces el Sacerdote al ver esto supo que Jesús quería que Imelda comulgara, entonces el sacerdote fue y le dio a Imelda la Sagrada Comunión, cuando ella recibió al Rey de Reyes en ese pancito, cerro sus ojitos e inclino su cabeza, y se quedo orando, y después pasaron horas y horas e Imelda no se movía, seguía de rodillas, entonces las monjitas la fueron a ver y se dieron cuenta que había muerto, había muerto de amor a Jesús, al recibir ese pancito tan hermoso en donde esta Jesús, imagínense esa niñita de 11 años murió santa, y nosotros que recibimos al mismo Jesús así como Imelda lo recibió todavía no somos santos L
Cada vez que recibimos a Jesús, El se alegra tanto porque al recibirlo El nos abraza con todo su amor, que milagro más grande cada vez que comulgamos, en ese momento que recibimos a nuestro Jesús, nuestro corazón y el corazón de Jesús se hacen uno solo, los 2 se juntan, y además cada vez que comulgamos la sangre de Jesús corre por nuestras venas, que milagro mas grande, que amor nos tiene nuestro Señor.
Les voy a decir una frase muy bonita, una frase de un santo que dice así:
‘Si nosotros alimentamos nuestro cuerpo todos los días ¿Por qué no también alimentamos nuestra alma todos los días yendo a la Santa Misa?
Así como nuestro cuerpo se alimenta nuestra alma también debe alimentarse de Jesús, porque así como comemos nuestra comida para que nuestro cuerpo este fuerte, así también al recibir a Jesús nuestra alma se hace fuerte
Así que siempre tratemos de ir a misa todos los días, pidámosle a nuestros papas que nos lleven.
Algo muy importante siempre cada vez que vayamos a comulgar pidámosle a la Mamita María que ella nos lleve a recibir a Jesús de la mano, porque nosotros somos pequeñitos y siempre tenemos que estar con nuestra Mama.

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